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viernes, 7 de marzo de 2014

La Oración


La oración es un encuentro con Dios, dediquemos cada día 
un breve momento para hacer oración. 




Hagamos de la oración una practica de recogimiento interior, leamos la Biblia, es la palabra de Dios.

Lo más importante es poner en práctica nuestro propio camino de oración. Preparémonos como cuando vamos a recibir a un amigo especial, o un familiar que nos llega desde lejos o cuando estamos enamorados y queremos dar la mejor impresión, así que estemos listos para recibir a Dios, en ese pequeño momento que dediquemos a nuestra oración.

¡Dios, nos está esperando!


No estamos perdiendo el tiempo al hablar con Dios.


Dejemos por un instante lo que no ate o nos distraiga, y subamos con Jesús a la montaña para orar, busquemos el mejor lugar de la casa, o de la capilla, o en el cuarto de dormir, o sencillamente en nuestro lugar favorito, recuerda cuantas veces en la noche Jesús se apartaba para hacer su oración a Dios.


Pasos a seguir... 


1. En nuestras manos el Evangelio, es el mejor camino de oración, el mejor método que conduce a la experiencia de Dios.
2. Abrámoslo en: Lucas 9, Vers. 28-36.
3. Pongamos nuestra mente en simple atención de fe y amor, en Jesús, no forces ningún pensamiento, y repite despacio "Maestro, bueno es estarnos aquí".
4. Porque orar es estar a solas con Jesús, pero con amor.
5. Digámosle desde la paz y el silencio, lo a gusto que estamos con Él: "Estoy a gusto contigo Señor" el amor lo hace todo fácil, disfrutemos este momento de oración.
6. Meditemos estas palabras en el fondo de nuestro corazón y abrámonos a la respuesta del Espíritu de Dios.

Continuamos con la oración siguiente para finalizar este comunicación con Él... 

Señor, nuestro dueño
¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!.
Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos,
la luna y las estrellas que has creado, 
¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él,
el ser humano para darle poder?.
(Salmo 8)