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domingo, 30 de marzo de 2014

Día de 23 horas

Este domingo 30 se adelantaron los relojes una hora en la Unión Europea



Llegó el adelanto horario para los europeos. Y con él, el horario de verano. Los relojes se adelantaron esta madrugada una hora: a las 02.00 se hicieron las 03.00 y se produjo así un ritual anual que se viene produciendo desde 1981.

Los ciudadanos de la Unión Europea (UE) pasaron al horario de verano hoy domingo 30, como todos los últimos domingos de marzo, según lo establecido en una directiva de 2001 y con el objetivo de ahorrar energía optimizando al máximo la iluminación solar.

Un cambio que deja un día de 23 horas, con una hora menos de sueño y una hora más de luz por las tardes. El cambio horario, según los expertos, influye en el organismo aunque aseguran que hay que relativizar su impacto, porque se trata de un pequeño desfase. 

Esta madrugada entonces, los europeos durmieron una hora menos ya que su madrugada se acortó en 60 minutos. La Comisión Europea (CE) decidió armonizar la fecha de inicio del cambio al horario de verano -que en un principio cada país decidía entre marzo y abril- para evitar desajustes como, por ejemplo, el que afectaba a los horarios de los trenes que cruzaban Europa.

El cambio de horario se empezó a generalizar a partir de 1974, cuando se produjo la primera crisis del petróleo y algunos países decidieron adelantar sus relojes para aprovechar mejor la luz del sol y ahorrar así electricidad.

Según los cálculos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el potencial de ahorro en iluminación en España por el cambio de hora puede llegar a representar un 5 % del consumo eléctrico en iluminación, equivalente a unos 300 millones de euros.

De esa cantidad, 90 millones corresponderían al potencial de los hogares españoles, lo que supone un ahorro de 6 euros por hogar, mientras que los otros 210 millones de euros restantes se ahorrarían en los edificios del terciario y en la industria.

Si se contribuye al ahorro de energía durante todo el año, haciendo un uso inteligente de la iluminación en los hogares y siguiendo determinadas pautas o hábitos, puede permitir ahorrar hasta 100 euros al año, además de evitar emisiones contaminantes a la atmósfera, recuerda el IDAE.

La medida del cambio de hora tiene, sin embargo, sus detractores, que alegan que genera efectos perjudiciales sobre la salud humana y animal, ligados a la secreción de melatonina, una proteína que regula el sueño. Los niños y los ancianos, junto con las personas que se acuestan más tarde y no suelen madrugar, serán los que más sientan este cambio.

Durante los tres o cuatro primeros días del nuevo horario estival podrá ser habitual, tal y como señala la Sociedad Española del Sueño, la sensación de cansancio a lo que se sumará una mayor dificultad para irse a la cama como consecuencia de la alteración del reloj biológico. 

Sin embargo, la CE presentó en 2007 un informe para revisar la repercusión del cambio horario en diferentes ámbitos, que reveló efectos positivos de la medida en áreas como la agricultura o la hostelería y ciertos ahorros energéticos.

Con el cambio del domingo, tres Estados miembros (Reino Unido, Irlanda y Portugal) se colocarán a una hora de diferencia del horario GMT, mientras que España, Austria, Bélgica, la República Checa, Dinamarca, Francia, Alemania, Hungría, Italia, Luxemburgo, Malta, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia, Suecia, Croacia y Holanda situarán sus relojes a GMT+2. Por su parte, Bulgaria, Chipre, Estonia, Finlandia, Grecia, Letonia, Lituania y Rumanía adelantarán la hora a GMT+3.