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domingo, 14 de julio de 2013

Estrellas de mar

En algunos lugares del mundo, hay playas que después que la marea baja, quedan varadas en la arena muchas estrellas de mar, las cuales están totalmente indefensas, ya que aun no han desarrollado su caparazón. Su delicada piel no es capaz de soportar el calor del sol y la falta de humedad y terminan muriendo.

Un día, un sabio caminaba por la playa y observó que un joven se agachaba una y otra vez, curioso notó que recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Hacía lo mismo reiteradamente…

Tan pronto como se aproximó, se  dio cuenta que lo que el pequeño recogía era a las frágiles estrellitas de mar, y una a una las iba arrojando de nuevo al agua. Intrigado, le preguntó por qué estaba haciendo eso y el jovencito le respondió:

“Estoy devolviendo estas estrellas de mar al agua. Como ve, la marea está baja y si no las arrojo rápido, morirán deshidratadas aquí”.

-Entiendo,- le dijo el hombre de ciencias, -pero debe haber miles de estrellitas de mar sobre la playa y nunca podrás devolverlas a todas. ¡Son muchísimas! Quizás no te hayas dado cuenta de que esto mismo sucede probablemente en cientos de playas a lo largo de toda la costa, ¿acaso no estás haciendo algo que sin sentido?-

El muchacho sonrió, se inclinó nuevamente, tomó una estrellita de mar y mientras la lanzaba de vuelta al mar le dijo al adulto:

“Para ésta estrella de mar, sí tuvo sentido… para ésta y ésta otra también. El hombre sonrió comprensivamente, se agachó él también, tomó una estrella de mar, mientras decía para sí mismo: -y para ésta también… y ésta… y ésta otra…-


Otras personas que estaban viendo y escuchando lo que sucedía, tomaron la misma actitud solidaria. En un momento eran más de cien. Se podía escuchar desde lejos como un coro que decía: -Y ésta… y ésta…-

Cada acto de amor que hagamos a nuestros semejantes, familiares, amigos, compañeros, conocidos o no, es una estrellita que devuelves al mar…

Sé que en este mundo materialista y sin valores, un solo gesto de amabilidad, ternura y solidaridad tal vez no sea suficiente. Pero si nos unimos, como en la playa, lograremos que millones de almas en este mundo puedan tener una esperanza de vida y vivir en paz en las quietas y plácidas aguas de Dios.


¡Por favor ayúdame..., no es una tarea fácil! ciertamente, pero hay muchas estrellas varadas en la arena y juntos podremos ayudar a más personas a tener una nueva oportunidad de ser feliz!!!