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sábado, 16 de noviembre de 2013

Confía y no pierdas la fe


(Es difícil ver la mano divina en lo que parece desgracia... confía y sigue, que algo bueno te espera)
El único sobreviviente de un naufragio encontró refugio en una pequeña e inhabitada isla y cada día oraba fervientemente pidiendo a Dios que lo rescataran. Así, diariamente miraba el horizonte buscando ayuda, pero ésta nunca llegaba. 

Cansado de esperar, se dedicó a construir una pequeña cabaña para protegerse a sí mismo y sus pocas posesiones. Pero un día, después de andar buscando comida, regresó y encontró la pequeña choza en llamas, el humo subía hacia el cielo... Lo peor que había pasado, todo lo que tenía se había consumido entre las llamas.

El, confundido y enojado con Dios, en medio de lágrimas le decía "¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Por qué permites esta desgracia?". Así lamentándose, abatido, se quedó dormido sobre la arena.

Al siguiente día, muy temprano, escuchó asombrado el sonido de un barco que se acercaba a la isla... Finalmente venían a rescatarlo. Cuando tuvo frente a sí a los marineros, les preguntó, ansioso: "¿Cómo sabían que yo estaba aquí?".



Y sus rescatadores contestaron: "Vimos las señales de humo que nos hiciste..."

Es fácil enojarse cuando las cosas van mal, pero no debemos perder la paz en el corazón, porque Dios está preparando algo bueno para nuestras vidas, aún en medio del dolor, la incertidumbre, las penas y sufrimiento.


¡Ten fe! ¡Dios está contigo y te ayudará a salir adelante! Recuerda, la próxima vez que tu pequeña choza se queme.... puede ser simplemente una señal de humo que surge de la GRACIA de DIOS.


Por todas las cosas negativas que nos pasan, debemos decirnos a nosotros mismos: ¡Dios tiene una respuesta positiva a esto!