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sábado, 30 de noviembre de 2013

Se acerca la Navidad


Ya tenemos a diciembre encima y con este mes nos llega la Navidad, ¡ahhhh! la Navidad... Gratos recuerdos, evocaciones de la infancia, ¿cuánto albergamos en nuestra memoria sobre esta fecha decembrina? y para nosotros... ¿que significado tiene esta festividad?



Quiero contarles una historia de una familia muy rica, de una gran urbanización, que hace muchos años iba a celebrar una festividad en honor al recién nacido de la casa. Dicha celebración se llevaría a cabo en la gran sala de una enorme mansión.

Muchos huéspedes habían sido invitados para la ocasión y todos llegaron vestidos con sus ropas más elegantes. A medida que se iban quitando los abrigos, éstos eran llevados por un criado, al piso superior para ser colocados sobre una cama en uno de los dormitorios.

Pasada la conmoción de la llegada de los huéspedes y luego de un largo rato de animada conversación, todo el mundo se preparó para la ceremonia en honor a la criatura. De pronto, alguien preguntó para sorpresa de todos: "¿Dónde está el bebe?"

La institutriz corrió escaleras arriba, buscando por todos lados y regresó con el rostro lívido de desesperación. No podían encontrar al bebé por ningún sitio. La búsqueda continuó durante unos minutos que parecieron eternos, hasta que alguien recordó haber visto a la criatura acostada sobre una de las camas.

Y allí mismo estaba todavía, bajo las ropas de abrigo de los invitados. Era irónico. El propio niño quien era objeto de la celebración… había sido olvidado, descuidado y por poco muerto debido a la negligencia de la familia.


La pregunta que nos hacemos muchos cristianos en estos días navideños es: "¿Y esto es la Navidad? ¿Dónde está el Niño cuyo cumpleaños supuestamente celebramos el 25 de diciembre?" 


Compramos regalos y juguetes, ponemos arbolitos de Navidad, luces de colores, estrenamos ropa nueva, le compramos fuegos artificiales a los niños, comemos y bebemos hasta el exceso, nos vamos de parranda, nos lanzamos tremendas borracheras...


¿Es éste el propósito de la Navidad? Las decoraciones son bonitas y las gaitas y aguinaldos nos atraen, pero… ¿Es así como celebramos la Navidad? ¿Dónde está el Niño Jesús? ¿Dónde le hemos puesto?


Como en nuestra historia inicial, a veces también somos culpables de olvidar la memoria del Santo Niño cuyo nacimiento decimos celebrar. Hoy día hay muchos que no invitan a Cristo a su fiesta de Navidad. La Navidad para ellos es sólo una fiesta cualquiera, una oportunidad para derrochar, bailar y alborotar.

La Navidad debe ser una celebración alegre y llena de gozo. La Navidad verdadera es una fiesta santa porque, según el profeta Isaías, es un recuerdo sublime: "Porque un Niño nos es nacido, un Hijo nos ha sido dado y lleva un  principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz." 


La Navidad para los cristianos es la época del amor, de la esperanza, la solidaridad, la alegría y la paz. La Navidad es para adorar a Aquel cuyo cumpleaños celebramos: El Niño Jesús, quien vino a este mundo, hace más de 2000 años, para liberarnos del pecado.