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jueves, 12 de diciembre de 2013

Virgen de Guadalupe


Este 12 de diciembre se celebra en México y en muchos lugares del mundo, el Día de la Virgen de Guadalupe, en honor de la imagen que tiene la tradición católica más importante. Esta fecha recuerda a la aparición de la Virgen María a San Juan Diego en el cerro del Tepeyac, el cual es visitado, todos los años, por más de cinco mil personas en esta fecha.

La Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe es la que alberga a los peregrinos que asisten en esta fecha, en la Ciudad de México, así como en los templos e iglesias dedicadas a su culto. También representa una de las tradiciones religiosas más importantes del calendario litúrgico de la región.

Se tiene como costumbre que tales peregrinaciones no solo incluyan fieles y organizaciones, sino diversos danzantes, como la Danza de Matachines y los concheros, quienes lideran las procesiones hasta llegar a la Basílica.

Esta es la historia de la Virgen de Guadalupe: Un sábado de 1531 a principios de diciembre, un indio llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la ciudad de México a asistir a sus clases de catecismo y para asistir a la Santa Misa. Al llegar junto al cerro llamado Tepeyac estaba amaneciendo y escuchó una voz que lo llamaba por su nombre.

Él subió a la cumbre y vio a una Señora de extraordinaria belleza, cuyo vestido era brillante como el sol, quien con palabras muy amables y atentas le dijo: "Juanito: el más pequeño de mis hijos, yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive. Deseo vivamente que se me construya aquí un templo, para en él mostrar y prodigar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los que me invoquen y en Mí confíen. Ve donde el Señor Obispo y dile que deseo un templo en este llano. Anda y pon en ello todo tu esfuerzo". Juan Diego llevó el recado al obispo. 


De regresó a su pueblo, el indio, se encontró de nuevo con la Virgen María y le explicó lo ocurrido. La Virgen le pidió que al día siguiente fuera nuevamente a hablar con el obispo y le repitiera el mensaje. Esta vez, el prelado luego de escuchar a Juan Diego le dijo que debía ir y decirle a la Señora que le diese alguna señal que probara que era la Madre de Dios y que era su voluntad que se le construyera un templo. 

De regreso, Juan Diego halló a María y le narró los hechos. La Virgen le mandó que volviese al día siguiente al mismo lugar pues allí le daría la señal. Al día siguiente Juan Diego no pudo volver al cerro pues su tío Juan Bernardino estaba muy enfermo. La madrugada del 12 de diciembre Juan Diego marchó a toda prisa para conseguir un sacerdote para su tío, pues se estaba muriendo.


Al llegar al lugar por donde debía encontrarse con la Señora prefirió tomar otro camino para evitarla. De pronto, María salió a su encuentro y le preguntó a dónde iba, el indio avergonzado le explicó lo que ocurría; la Virgen le dijo a Juan Diego que no se preocupara, que su tío no moriría y que ya estaba sano.

Entonces el indio le pidió la señal que debía llevar al obispo. María le dijo que subiera a la cumbre del cerro donde hallaría rosas de Castilla frescas y poniéndolas en su tilma (manta de algodón o fibras vegetales que usan los campesinos mexicanos a modo de capa), cortó cuantas pudo y se las llevó al obispo, como le dijo la Virgen.


Juan Diego, una vez ante Monseñor Zumarraga, desplegó su manta, cayeron al suelo las rosas y en la tilma estaba pintada con lo que hoy se conoce como la imagen de la Virgen de Guadalupe. Viendo esto, el obispo llevó la imagen santa a la Iglesia Mayor y edificó una ermita en el lugar que había señalado el indio.

Pio X la proclamó como "Patrona de toda la América Latina", Pio XI de todas las "Américas", Pio XII la llamó "Emperatriz de las Américas" y Juan XXIII "La Misionera Celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas".


La imagen de la Virgen de Guadalupe se venera en México y muchos lugares de América y del mundo con grandísima devoción, y los milagros obtenidos por los que rezan a la Virgen de Guadalupe son extraordinarios.