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viernes, 26 de abril de 2013

Reflexiones sobre mi vida


Hoy me pregunté que tanto he vivido, ¿cómo es que olvidé lo importante que es vivir?

Y me di cuenta que no he vivido lo suficiente... Que no ha bastado todo lo que he vivido, para entender todo lo que he sufrido y todo lo que me ha hecho feliz.

Que me he olvidado de todo aquello que en este momento es mi prioridad. Que aun no he sabido vivir… ¡que no se vivir!

Que me he ocupado de tantas cosas sin importancia, como cuando me preocupé por nada, como cuando no supe valorar los  muchos momentos importantes en mi vida y no he sabido atraparlos en mi memoria.

Que recuerdo más la última vez que lloré, que cuando reí. Y ahora sólo se que en algún momento dejé que mi vida se esfumara... que estoy dejando poco a poco se vaya extinguiendo y lo peor, es que yo lo sé. ¿Me he vuelto tan inseguro acaso?

Ahora no se en donde estoy o que debo hacer, tengo tantas cosas en mi mente y no son tan importantes, ¡a veces vivo y no lo siento!

Me he dado cuenta que me he perdido de sentir; por no sufrir que me he perdido de reír; por no llorar, sin darme cuenta de que al sonreír puedo ser feliz. Que he querido siempre vivir en los extremos, en el blanco o el negro, y no me he fijado que en los grises hay toda una serie de matices que se adecuan a todos los momentos.

Por no tener la constancia y tesón no he logrado mis objetivos más importantes. No me he sabido valorar lo suficiente, como para saber y conseguir lo que quiera si me lo propongo y si así lo deseo puedo hacer maravillas por mí. 

Tuve la oportunidad de agradecer a todos aquellos con los que he compartido gratos momentos y no lo he hecho... Creo es el momento idóneo de hacerlo.

Reflexionando doy gracias a Dios por regalarme un hálito de vida, por obsequiarme este mundo donde vivo, a mi familia por estar siempre a mi lado; a mis amigos por estar aún cuando no los necesite, a esa persona a la que quiero y amo tanto y que no lo sabe...

Gracias por existir y por dejarme estar en sus vidas, hoy me di cuenta que no es tarde, que si lo que he vivido no ha sido suficiente como para aprender la esencia de la vida, aun puedo cambiar y ser mejor el resto del tiempo que me queda por vivir y apreciar lo hermoso de la existencia, entendiendo que la vida es un regalo de Dios, y hoy tengo la oportunidad de ser y sentir.

Que hoy puedo empezar nuevamente a vivir...

Gracias a Dios y a todos los que, de una u otra manera, han ayudado a ser lo que soy...