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lunes, 20 de mayo de 2013

Hay más dicha en dar que en recibir

A un amigo mío llamado David, su hermano le dio un automóvil como regalo. Un día, cuando David salió de su oficina, un niño de la calle estaba caminando alrededor del brillante coche nuevo admirándolo:

“Señor, ¿este es su coche?” Le preguntó. David afirmó con la cabeza.    –Mi hermano me lo obsequió-. ¡El niño estaba asombrado!

“Quiere decir que su hermano se lo regaló, ¿y a usted no le costó nada? ¡vaya me gustaría!”... titubeo el niño. Desde luego, David, sabía lo que el niño iba a decir, que le gustaría tener un hermano así...

Sin embargo, lo que el muchacho realmente dijo estremeció a David de pies a cabeza. “¡Me gustaría", prosiguió el niño, "poder ser un hermano así!”

¡David miró al niño con asombro! e impulsivamente añadió: -¿Te gustaría dar una vuelta en mi auto?- “¡¡¡Ah sí, eso me encantaría!!!”

Después de un corto paseo, el niño volteó la cara hacia el conductor y con los ojos chispeantes le dijo: “Señor... ¿No le importaría que pasáramos frente a mi casa?” David sonrió... creía saber lo que el muchacho quería. Le quería mostrar a sus vecinos que podía llegar a su casa en un gran automóvil, pero otra vez, David se equivocaba...

“¿Se puede detener donde están esos dos escalones?” pidió el niño, subió corriendo y en poco rato David oyó que regresaba, pero no venía rápido. Llevaba consigo en su espalda a su hermanito lisiado. Lo sentó en el primer escalón, entonces le señaló hacia el coche.

“¿Lo ves Juan? Allá está, tal como te lo dije allá arriba, su hermano se lo regaló y a él no le costó ni un centavo, y algún día yo te voy a dar uno igualito... entonces podrás ver por ti mismo todas las cosas bonitas de los escaparates, de las que he estado contándote”.

David sensiblemente emocionado, con lágrimas en los ojos, bajó del coche y subió al muchacho enfermo al asiento delantero. El hermano mayor, con los ojos radiantes, se subió tras de él y los tres comenzaron un paseo memorable.

Ese día, David comprendió lo que Dios quería decir con:

"Hay más dicha en dar que en recibir..."

Autor desconocido